Michael J. Fox, actor diagnosticado de enfermedad de Parkinson

Michael J. Fox y su lucha contra el Parkinson

Seguramente recuerdas la icónica película de los 80 Regreso al futuro y a su protagonista, el joven viajero en el tiempo Marty McFly, interpretado por Michael J. Fox. Lo que quizá desconoces es que, pocos años después del estreno de la última película de la trilogía, el actor fue diagnosticado de enfermedad de Parkinson con tan solo 29 años, cuando llevaba pocos años casado y su primer hijo aún no cumplía los 2 años.

Los primeros síntomas

El actor contó a la revista People que una mañana de 1990 se despertó y notó que el dedo pequeño de su pie izquierdo se movía de forma incontrolada. Pasó un año hasta que un neurólogo llegó al diagnóstico. Es un ejemplo de Parkinson de inicio temprano, una forma menos frecuente que aparece antes de los 50 años.

Fox decidió al principio olvidar el diagnóstico y centrarse en su trabajo, y cuando eso no fue suficiente se refugió en el alcohol. Una mañana de 1992 volvió a casa tras una noche de copas y cayó rendido en el sofá con una lata de cerveza derramándose sobre la alfombra. Allí lo encontraron su esposa y su hijo de tres años. «Miré lentamente a mi mujer de los pies a la cabeza esperando encontrarla realmente enfadada», cuenta Michael, «pero no lo estaba. Estaba aburrida».

Aceptar la enfermedad

Aquella cerveza fue el último trago. El actor buscó ayuda profesional para aceptar su enfermedad y cambió radicalmente su manera de ver la vida y de afrontarla: «Empecé a pensar que podía seguir adelante».

En 1998 hizo público su diagnóstico y desde entonces se convirtió en un ferviente promotor de la investigación. En el año 2000 creó la Fundación Michael J. Fox, dedicada a buscar apoyo y financiación para la investigación del Parkinson; según la revista Forbes, es el segundo mayor financiador de la investigación de esta enfermedad en Estados Unidos. En 2007 la revista Time lo incluyó entre las 100 personas «cuyo poder, talento o ejemplo moral está transformando el mundo», y en 2010 recibió un doctorado honoris causa en medicina por el Instituto Karolinska por su contribución a la investigación del Parkinson.

Hoy afronta la enfermedad de forma positiva, viviendo el día a día, y ha superado con creces los pronósticos iniciales que le auguraban actividad profesional solo hasta 2001. En sus propias palabras: «Es muy fácil ser optimista. Esta es mi vida. ¿De qué hay que quejarse?».

Vivir con Parkinson

Sobre su caso, el Dr. Steven Frucht, director de trastornos del movimiento de NYU Langone Health (Nueva York), señaló: «Esta es una demostración de que, para muchos pacientes, el Parkinson es algo con lo que viven y a lo que se adaptan. No define lo que hacen ni cómo se mueven por el mundo».

Un diagnóstico precoz, un tratamiento ajustado a cada etapa de la enfermedad y el acompañamiento de un equipo especializado permiten a muchas personas con Parkinson mantener una vida activa durante años.

Más información

Si tú o un familiar presentáis síntomas relacionados, puedes solicitar una cita con la Dra. Tatiana Aldaz, neuróloga subespecialista en enfermedad de Parkinson y trastornos del movimiento.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración médica individual.


Fuentes: